Reencuentro en el fin del mundo

09.11.2012
Fuente: ADN Cultura lancinó

Ushuaia exhibe obras de 55 artistas del sur del continente, en la ?segunda edición de un proyecto destinado a impulsar la escena local

Hubo una época en que los habitantes de Ushuaia patinaban sobre hielo en la bahía Encerrada. Esa laguna por la que pasan cientos de turistas extranjeros por día para ir del aeropuerto a la ciudad no se congela desde hace décadas y hoy, convertida en depósito de desagües cloacales, huele casi tan mal como el Riachuelo porteño.

El tema de qué hacer con los desechos en una isla donde viven 127.000 personas y que aloja gran cantidad de fábricas volvió a ser central en la segunda edición del Mes del Arte Fueguino (MAF), inaugurada días atrás en la ciudad más austral del planeta. Bajo el lema "el Sur... una luz", la convocatoria destinada a difundir la obra de los artistas de la región permitió también alertar sobre otros problemas como el desarraigo de los inmigrantes, las deudas con los pueblos originarios o el efecto paradojal de llegar hasta el fin del mundo para encontrar que el paraíso no existe.

Por otra parte, como los indios yámanas con sus fogatas en las costas o los faros que guiaban los barcos, el MAF marcó un camino a seguir: al sorprender con la calidad de los 32 proyectos seleccionados, demostró que no todos los caminos deberían conducir a Buenos Aires. De hecho, en esa dirección avanzan otros encuentros que tienen lugar en estos días en San Juan, Chaco y Corrientes.

Video: Arte Fueguino

Con curaduría de Ana María Battistozzi y la colaboración del artista Gustavo Groh, la iniciativa fueguina amplió su propuesta del año anterior, al seleccionar pinturas, instalaciones, performances, videos y esculturas de 55 artistas de Tierra del Fuego, Punta Arenas, Buenos Aires, Santa Cruz, Neuquén y Río Negro. La programación también se extendió para abarcar teatro, cine y literatura, además de un seminario de diseño y montaje a cargo de Fernando Brizuela.

Impulsado por los artistas locales, el MAF logró el apoyo de los gobiernos provincial y municipal, así como del Museo Marítimo que funciona en el antiguo penal de Ushuaia. Varias instalaciones montadas allí, uno de los 12 espacios expositivos destinados en la ciudad a esta edición, supieron aprovechar la capacidad evocadora del edificio donde estuvo detenido el asesino serial Cayetano Santos Godino, más conocido como Petiso Orejudo.

Provoca escalofríos recorrer las diminutas celdas en un pabellón que se conserva tal cual estaba hasta que el presidio cerró, a mediados del siglo pasado, mientras se escuchan voces que intentan imponerse al fuerte sonido del viento. A pocos metros de esta instalación sonora realizada por Carla Tanco con escritores locales, el piar de los pájaros invita al silencio dentro de la antigua panadería de la prisión. Paula Rivera Abarca y Javier Canales Mayorga, una pareja de artistas chilenos, ubicaron en ese simbólico lugar huevos de cerámica y nidos de paja tejidos con técnicas ancestrales indígenas, para aludir a la manera en que se habita el espacio.

Gallos de riña fotografiados por Fernanda Rivera Luque.
La sensación de encierro que parecen compartir muchos fueguinos, con las limitaciones impuestas por los 3000 kilómetros que separan la isla de Capital Federal, está muy bien reflejada en las miradas de los gallos de riña de un poblador pionero fotografiados por Fernanda Rivera Luque. También en las de hombres y mujeres retratados por Malala Lekander, porteña que vivió en Ushuaia durante la última década e hizo foco en el proceso de fragmentación que viven los inmigrantes. "Uno queda en ese lugar de limbo, de vacío, en el que no es de aquí ni es de allá", explicó.

Para Laura Aguilera, ese limbo puede ser una oportunidad. Ella se internó en el bosque junto al río Pipo para filmar Penumbra, video alusivo a "esa instancia intermedia entre la luz y la oscuridad, en la que tenemos que decidir a dónde queremos ir. Es un espacio para reflexionar, un borde simbólico. No hay que caer en la oscuridad, sino atravesarla".

Apenas se sale del presidio, dos pequeñas casas alojan oscuras historias evocadas por Elsa Zaparart y Patricia Viel que sólo pueden intuirse espiando por las ventanas. Un plato roto tirado en el piso junto a una pared cubierta con retratos de Eva Perón y una sombra que avanza implacable en una habitación insinúan universos poblados de fantasmas.

Igual de inquietante es la imagen que construyó Valeria Conte Mac Donell en San Martín de los Andes, al tejer con tanza su futura casa y regarla durante las noches de invierno. La estructura congelada que encontraba al amanecer era devorada por el calor del sol, lo que la obligaba a repetir el ritual cada día.

La filmación que registra esa experiencia, también compartida en casaenhielo.blogspot.com.ar, se exhibe en Casa Beban junto con una poética instalación de su colega de Bariloche Nadia Guthmann, pinturas de Cecilia de Souza y un video sobre el faro de la Isla de los Estados realizado por Matilde Marín, curadora de la primera edición del MAF. Esta obra integra un proyecto iniciado en 2005 a raíz de la noticia de que se desactivarían los faros de todo el planeta, obsoletos debido al uso del GPS. "Imaginé este mundo tan complejo -observó Marín-, sin esa luz que guió tantos destinos a través de los siglos.".