La Patagonia se piensa

29.11.2013
Fuente: Ñ Clarín

El paisaje. El deterioro del entorno y cómo el “progreso” afecta la vida cotidiana son temas que abordan más de 40 artistas de la región en trabajos que se exhiben en varios espacios de la ciudad de Neuquén.

LA PATAGONIA SE PIENSA

Por estos días la ciudad de Neuquén está copada por el arte. Uno puede ver obras en el Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén, en la tradicional sala Emilio Saraco, en la Fundación Osde, en bodegas y en muros de la ciudad. Estamos en Neuquén contemporáneo - Confluencias, una propuesta en la que participan artistas de Neuquén y el Alto Valle de Río Negro.

Con curaduría de Ana María Battistozzi y Matilde Marín, se seleccionaron 41 proyectos de artistas de distintas generaciones. Hay pinturas, fotografías, historietas, web-art, videos, instalaciones e intervenciones en el espacio público.

En distintos formatos, cuentan las curadoras, se abordan “cuestiones que atañen a la vida cotidiana y simbolizan los aspectos más sensibles que preocupan a los habitantes de la región desde cuestiones del presente o de su historia”. Si bien gran parte de las obras aluden al paisaje, no lo retratan según la forma tradicional, sino que lo evocan traduciendo preocupaciones y expresando urgencias.

“El toque de atención –dicen las curadoras– no es sólo sobre la transformación del paisaje natural sino también sobre su forma humana. Otros ejes focalizan la importancia de la tierra y lo que deriva de su producción y también la producción doméstica que forma parte de una tradición que, en lugares de inviernos largos como estos, deriva en formas que naturalmente favorecen actitudes introspectivas”. Entre las obras de los 43 artistas seleccionados de la región, varios trabajos evidencian una preocupación por la inminencia del deterioro del ámbito en el que viven y cómo el “progreso” afecta la vida cotidiana.

Con vellones de lana de oveja, Petu de Mareca hizo una gran instalación. “Desde épocas precolombinas, nuestro territorio fue habitado por pueblos originarios en donde la naturaleza y lo ancestral eran el principio y el fin; la piedra fundacional de su ser, su saber y su existir”, dice la artista. “Son de acá” es la instalación con xilografías de Stella Maris Provecho. Las imágenes provienen de fotografías tomadas en diferentes sitios del interior cordillerano de Neuquén, en barrios periféricos y del centro de la ciudad. Allí, la tradición andina con la europea desata una singular mixtura.

En la instalación escultórica “Convivencias”, Carolina Scorcione trabajó con arcilla y hongos como los Pleurotus, que crecen debajo de los álamos. Sobre la arcilla, los hongos devienen segunda piel y extraño síntoma. En una chacra, Viviana Martín levantó un gran pan de tierra con la marca que dejó un tractor. Ahora, esa huella, una potente instalación que representa el trabajo en la región, cruza la sala Saraco.

En el MNBA de Neuquén, la instalación “Jardín Cen”, de Silvia Arnaldo, es una obra inspirada en la angustia que generó en la población de Villa la Angostura la caída de cenizas por la erupción del complejo volcánico Peyehue-cordón Caulle, en 2011. Aquí, la artista rescata un puñado de elementos con los que sobrevivió durante esos días. En el muro del cementerio de la ciudad, Carlos Juárez desató el mural “Elogio de las partes y el todo”, de 73 metros de largo. Realizado con fragmentos y desechos materiales de la industria cerámica local, el mural –dice su autor– busca elogiar la energía de lo luminoso, la noche austral, la tierra y la fertilidad.

La instalación “Violación a mi patio de juegos”, de Daniel Mussatti, pone el foco en el avance del urbanismo sobre la naturaleza. Y “Country. Viví tu libertad…”, de Juan Giaginto, se mete en la vida de los nuevos countries de la ciudad. La instalación “Manzanas privadas” muestra la realidad actual en las chacras de producción frutícola que, en muchas áreas de la región, son desmontadas para lotear y transformar en barrios cerrados.

Hay que acercarse a la hermosa costa del río Limay, para ver “Encuentros vividos”, la intervención de Laura Mozzi y Graciela Altieri. Aquí, el árbol es metáfora de similitudes y diferencias entre los habitantes que confluyen en la región. Con eje en la cosmogonía mapuche, el Colectivo Ramal 6 (Stella Maris Provecho, Lucía Tornatore y Gastón Pereira) hizo una bellísima intervención con ramas, pajas y elementos del lugar.

Algunos artistas trabajaron con diferentes tipos de tejido. “El Re-Tornado” es la deslumbrante instalación de Magdalena Crespo. Una gran figura espiralada se alza imponente en la sala de la fundación OSDE. La artista entrelazó cintas de videos VHS con grabaciones familiares. En esta instalación aérea habitan horas de historias íntimas, recuerdos y una evocación a su madre tejedora. También Verónica Pellegrini tejió su “RED”, una instalación hecha a partir de las enseñanzas maternas.

En distintos sitios de exhibición, uno se encuentra con dos trabajos que ponen en el centro de la escena a los habitantes del lugar. Muy atractiva es la performance “Devenir su-venir” de Andrea Polito y Celeste Venica (en la sala Saraco). Megáfono en mano, las artistas recorrieron diferentes barrios convocando a los vecinos a donar objetos de su vida cotidiana. Pintados de negro y con frases populares escritas con tiza, los objetos intervenidos integran una especie de kermesse kitsch. Tras participar de un juego de azar, los espectadores pueden elegir uno de estos objetos. A cambio, son retratados por las artistas: estas fotografías polaroid pasan a integrar la nueva obra en proceso constante. “10 retratos o estudio de mercado para un trueque en Angastaco” (en la sala de la fundación OSDE), una instalación de Juliana García, surgió a partir de una serie de trueques en el pueblo de Angastaco (Salta) y en Neuquén. A cambio de tomarles un retrato fotográfico, la artista les propuso a los vecinos dibujarles lo que deseaban tener colgado en una pared de su casa. Las elecciones fueron diferentes: algunos pensaron en un familiar que hace tiempo no veían; otros, en paisajes o diseños abstractos. La artista hizo un “retrato” final que incluye las fotos del exterior de las casas, la foto final de cada uno de ellos junto al dibujo y una selección de extractos, algunos conmovedores, de las entrevistas con los vecinos. Son obras que condensan la unión entre artistas y habitantes de distintas zonas, ahora devenidos personajes protagónicos de la obra. Confluencia de deseos y dones.


FICHA
Varios Artistas
Neuquén contemporáneo. Confluencias

Fecha: hasta el 30 de noviembre.
Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén: Mitre y Santa Cruz. Neuquén.
Martes a sábados, 10 a 20. Domingos y feriados, 16 a 20. Gratis.
Sala Emilio Saraco: Av. Olascoaga y vías del ferrocarril. Parque Central.
Lunes a viernes, 8 a 20. Sábados, domingos y feriados, 16 a 20. Gratis.
Fundación OSDE: Alte. Brown 470. Martes a viernes, 14 a 17.
Otros espacios: Bodega NON - Bodega Familia Schroeder - Paseo de la Costa - Cementerio Central.