Neuquén contemporáneo por Marcela Costa Peuser

19.11.2013
Fuente: Arte Online

El proyecto gestado por Oscar Smoljan y curado por Ana María Battistozzi y Matilde Marín, presenta una selección de artistas de la región patagónica.

Bajo el cielo azul de noviembre, intenso, caliente y seco, bajan las turbulentas aguas del río Neuquén al encuentro de otras tan agitadas como heladas, las del río Limay. Aquí, en esta confluencia, al amparo del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén y bajo la curaduría de Ana María Battistozzi y Matilde Marín, nace Neuquén Contemporáneo; un proyecto gestado por Oscar Smoljan, director de la sede patagónica del museo para dar visibilidad a los artistas de la región.

Neuquén y el Alto Valle es una tierra de pioneros llegados de distintos rincones del país decididos a construir su propio porvenir. Esta identidad patagónica se trasluce en cada uno de los cuarenta y dos proyectos seleccionados que reúnen lo mejor del arte contemporáneo regional y abarcan las distintas disciplinas. A través de la pintura, la fotografía, el video, la instalación, la performance, incluso a través de la historieta, los artistas de diferentes generaciones expresan sus preocupaciones existenciales.

Durante todo el mes de noviembre, la moderna sede del Museo, la Sala Saracco, la Fundación Osde, varios espacios públicos y dos importantes bodegas, albergan esta original iniciativa que tiene por objetivo alentar la producción artística patagónica.



Algunos de los proyectos:

Salas del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén

El nostalgia del desarraigo, la preocupación por el paisaje y el devenir son temas recurrentes en las obras exhibidas.

Antes de ingresar al Museo, Guillermo Soraire nos sorprende interviniendo el agua que rodea el edificio con círculos de color que flotan representando la diversidad de los habitantes locales. Ya en la sala, un impactante mural fotográfico de Amalia Pica, radicada en el exterior, la muestra retratada de espaldas con un megáfono en mano y rodeada del paisaje que la vio nacer; clara metáfora del retorno. María Carolina Arias. también habla de volver a casa. Miles de insectos –cazados y pintados por ella- viajan hacia la luz. Muy cerca, Silvia Arnaldo presenta su Jardín Cen. Una obra inspirada en la angustia que generó, en los habitantes de Villa la Angostura, la lluvia de ceniza producida con la erupción del Peyehue en 2011 y que desvastó el paisaje, sus plantas y sus árboles y, a la vez, rinde homenaje a objetos comunes que se convirtieron en esenciales: el agua limpia, la radio para escuchar instrucciones, el barbijo y las antiparras, las velas, la linterna y las pilas.

La preocupación por los cambios que derivan del avance vertiginoso del progreso también se evidencian en muchas obras. Es el caso de María Angélica Quilodràn quien con su instalación Entre el km 1129 km al km 1215...denuncia el avance vial por sobre la geografía del Alto Valle. Así como la poética instalación de Graciela Altieri: Manzanas privadas, realizada con sacos contenedores destinados a la recolección de las manzana revelan un realidad contundente: muchas chacras de producción frutícola son hoy desmontadas para lotearlas y convertirlas en barrios cerrados.



Fundación Osde

Tres instalaciones en Fundación Osde ponen en evidencia la mirada femenina. El Re-Tornado de Magdalena Crespo, otra impactante alusión al desarraigo, habla de destejer, para tejer nuevamente la historia, hacerla girar y girar, rodar sus gritos en el aire. Tejido con cintas de video originales se construye con 2424 minutos de recuerdos y de historias familiares. La instalación de Verónica Pellegrini, Red, es una trama enmarañada de palabras y enredos que buscan expresar sentimientos y vivencias. María Rosa Lovato, aborda el tema de la frontera ese límite que excluye y divide, pero que también vincula.

Originaria de Salta, Juliana García presenta una selección de 10 retratos a partir de un trabajo realizado en el pueblo de Angastaco, Salta y en Neuquén en el que la artista propone un trueque a los vecinos: dibuja sus deseos para que puedan colgarlo en una pared de su casa a cambio de un retrato. Cada retrato se completa con la foto del exterior de sus casas, con textos que ella escribe a partir de las charlas y fotos de las personas con su dibujo colgado.

Julieta Anaut utiliza la fotografía intervenida. Encarnación Nativa para representar la naturaleza en estado virgen de nuestra Patagonia: extensa, despojada e inabarcable y con huellas de una prehistoria conservada naturalmente. Valeria Conte Mac Donell, por su parte, presentó un poético video El frío va a pasar, en el que dibuja, con tanza y alambre, en el aire de su jardín los muebles de su casa; una fuerte nevada se convierte en soporte de esta mágica escena.



Sala Saracco

En este espacio que fuera parte del hoy desmantelado ferrocarril se presentan interesantes propuestas que van desde la historieta de Daniel Varela que cuenta una leyenda local de la Dama de Blanco, los niños corpóreos Son de acá de Stella Maris Provecho, realizados en xilografía a partir de fotografías y dibujos que representan la confluencia de lo Mapuche con el Winca, lo andino con lo europeo yla originalísima performance de Andrea Polito y Celeste Venica. Devenir su-venir. Emulando a los vendedores callejeros las artistas, en carro y magáfono en mano, recolectaron por el barrio objetos cotidianos y de poco valor. Estos objetos fueron intervenidos por las artistas, pintados de negro pizarra y escritas con tizas, para recrear una suerte de imagen simbólica. Cada espectador puede elegir el suvenir que se llevará de regalo a cambio de fotografiarse con el objeto. La fotografía polaroid ocupará el lugar del objeto para convertirse en obra.

Espacios Públicos y Bodegas

El paredón que rodea el Cementerio fue el lugar elegido por Carlos Juarez para desarrollar su Elogio de las partes y el todo. El proyecto, que ya lleva un par de años de ejecución, muestra uno de los procesos posibles de creación artística a partir de la sumatoria de partes para construir un todo ya que de esta acción participan artesanos y niños de colegio; una verdadera metáfora de una realidad también posible, construida a partir de fragmentos y desechos materiales de la industria cerámica local. El sol, la noche austral, la tierra, la fertilidad son los protagonistas de este mural que aspira a ser el mas largo del país.

Para Laura Mozzi y Graciela Altieri la costanera sobre el Rio Neuquén magníficamente recuperada es el ámbito natural elegido para a instalación Encuentros Vividos que interpreta al árbol como metáfora de la diversidad y las semejanzas que se dan entre las distintas personas que confluyen en la región. Lo mismo sucede con los Guardianes del río realizados por el colectivo Ramal 6.

Mauro Larocca, Gustavo Valenzuela y Gustavo Abalde utilizan recursos desplegados en publicidad: afiches, pancartas, stencils, u otros medios dentro del entorno urbano y que además poseen un carácter efímero para desarrollar un Mural electrográfico con una imagen de gran formato que se ira configurando a manera de rompecabezas, sobre un sector de un gran muro sobre la ruta, eje vertebral de la ciudad.



A cincuenta kilómetros de Neuquén, en la Bodega del Fin del Mundo, Matilde Toschi utiliza en sus pinturas la hormiga como metáfora de trabajo, organización, masificación y obediencia ciega; este simpático personaje convive con seres humanos con humor y cierta crítica. A pocos kilómetros de allí, en la Bodega Schoeder María del Pilar Gerónimo, conocida gestora cultural, presenta su proyecto editorial de tres libros de arte, cuyo tema principal es la manzana y que esperan convertirse en realidad.

Neuquén es contemporáneo y sus artistas son universales.

NEUQUéN CONTEMPORáNEO